lunes, 1 de octubre de 2012

Un Ascenso Interior Consciente


Un Ascenso Interior Consciente

Introducción

El objeto de la presente es el acercarles algunas reflexiones personales sobre lo que desde mi experiencia implica realizar un Ascenso Consciente.
Considero que el subir, el transitar por senderos que nos eleven, son y han sido siempre, de ese tipo de experiencias que nos afectan internamente de manera muy profunda.
Podemos ver a lo largo del tiempo como la metáfora, la figura poética, del Ascenso aparece como arquetipo común en todo discurso, tradición o escuela del desarrollo humano.
Sea la misma de carácter religiosa o no. Y que lo que ella expresa abarca todas las áreas de actividad humana.
Podemos reparar en que en nuestra experiencia cotidiana cuando necesitamos referirnos a mejorar la forma en como nos sentimos hablamos de “salir del pozo”, “revertir un bajón”, “levantarnos el ánimo”, etc..
También hablamos generalmente en términos de, “elevar nuestro nivel”, “elevar nuestro rendimiento” “aumentar nuestra producción o ganancia” cuando queremos referirnos a mejorar en áreas como la económica, la social, la laboral o la intelectual.
Es decir siempre que nos referimos al trabajo a efectuar para producir un cambio de estado hacia el “estar mejor” utilizamos expresiones que son claramente denotativas, indicadoras, que se trata de Ascender, o de subir algo.

Ahora propongo yo el preguntarnos sobre el porque y de donde surge esta forma de plantear la necesidad del Ascender.
Es fácil ver que el deseo de intentar superarse esta presente ya a temprana edad en la naturaleza del ser humano. Así como el buscar superar los límites que descubre que tiene y también superar las limitaciones que padece.
Yo considero que ese deseo tiene su causa u origen en una situación dada por la perspectiva visual del cachorro humano.
Porque digo esto?
Porque ese deseo ya se expresa claramente cuando nos impulsa a buscar elevar nuestro punto de vista, a elevar nuestra perspectiva del fascinante mundo que nos rodea.
O sea, ver las cosas desde más alto.
Pero porque es que a temprana edad ya se expresa esta esencial tendencia humana a Ascender?, me pregunto.
Pensemos juntos.
Sabemos que la experiencia de ”elevarnos” fue tempranamente experimentada y conocida, cuando éramos recién nacidos y éramos alzados en brazos de aquellos que nos protegían, con todas las consecuencias psicológicas que ello conlleva…
Algunos aun podemos recordar lo vivido.
O también fácilmente podemos verlo reflejado en los rostros de los pequeños que alzamos, si reparamos en ello.
Podemos ver claramente como cambia su actitud, como busca repetirla, como la pide, como la desea.
A los bebes les encanta estar en Upa diremos rápidamente.
Debemos reconocer que todos obtuvimos un gran beneficio con esa vivencia.
Cuan linda y placentera experiencia resulto el ser elevados por otros, para poder ver todo desde arriba, dado lo bajitos e indefensos que éramos en ese entonces.
Teniendo esto presente y siendo conscientes de lo importante y  trascendente que fue esa experiencia vivida tan tempranamente, podemos entender como fue que mas adelante, una vez puestos a caminar por nuestros propios medios, fuimos intentando, buscando, el poder subir solos, por nuestros propios medios…

Seguramente a todos les resultara fácil recordar como de a poco, con miedo, inseguridades y dudas, nos fuimos subiendo a juguetes, muebles, pendientes, subiditas, escalones, escaleras, árboles etc

Mas adelante, de alguna manera u otra, tuvimos la suerte de conocer las alturas a las que llamamos Cerros y las Montañas.
Esto siempre es así para quienes nacimos y vivimos en las llanuras.
Pero es obvio que para quienes han crecido cerca de alturas, estas no fueron nunca novedad, ni desconocidas.
Lo que es absolutamente común a todos, seamos de la llanura o nacidos en las zonas cercanas a elevaciones, es el que siempre las encontramos siendo muy, pero muy bajitos, comparados con ellas.
Coincidiremos que una vez descubiertos, los altos cerros y montañas nos fascinan y nos atraen.
Y es en ese momento que movidos por un impulso, el cual como ya vimos es  adquirido desde muy pequeños, suele ocurrir que, aunque mas nos sea para oxigenarnos o tonificarnos, nos tentamos con la idea de encarar algún Ascenso.
Es que,  como cuando éramos pequeños, desde allá arriba nos llaman las alturas y nos invitan a fantasear el paisaje que desde ahí veremos…

Un paréntesis, en lo personal no puedo pasar por alto el expresar aquí, cuanto me impresionan aun hoy también las majestuosas aves que anidan y vuelan allá arriba en las alturas.
Pero esto es tema de otro momento, y otro Ascenso, por ahora sigamos con el deseo de subir.

Sabemos que, una vez instalado el deseo, de algo estamos seguros.
Queremos ver las acosas desde allá arriba…desde la cima del Cerro o la Montaña.

Para quienes han tenido alguna de estas experiencias  no será nada nuevo el que yo les hable en este momento de cómo es eso que uno siente cuando anda por “allá arriba”, en Cerros y Montañas.
O que les hable de aquello que los trekkings o las Caminatas de Ascenso le otorga a nuestros cinco sentidos, a nuestro Yo y a nuestro sentir mas intimo.
O les describa aquello nos genera  el enfrentar un Desafío de Ascenso, y el lograr esa mirada de lo inmenso, desde lo alto…
Tampoco será nuevo, seguramente, el que yo les hable de cómo uno llega a cambiar y como uno vuelve a su rutina, luego de una profunda experiencia de ascenso…
Podemos decir, sin temor a exagerar, que la vida de uno ya no se siente igual.
Uno ya ha subido alto.
Y eso no solo le ha cambiado a uno su  punto de vista del paisaje, sino que también ha cambiado al observador interior.
Bueno esto es realmente así, si es que la experiencia realizada logra asimilarse en los niveles mas profundos de nuestra persona.

Por supuesto que puede ser que exista aquella persona que no lo recuerde, o que no logro  registrar en su momento  estas cosas de las que hablo, y también puede ocurrir que aun no lo haya  experimentado…
Porque nunca subió, o porque cuando lo hizo andaba distraído mirando el paisaje y regocijándose con su logro.

Si así fuera con alguno de ustedes, creo que seguramente ya se sentirá intrigado por aquello de lo que he estado hablando, y se sienta atraído a experimentar las sensaciones y sentimientos expuestos.

Y porque no, tal vez sienta que algo interesante se ha estado perdiendo.
Y como todo lo perdido lo quiera encontrar.

Pero quería contarles que, a mi entender, además de todo esto hay algo mas que es necesario tener en cuenta y que es muy importante en torno a la cuestión del Ascenso.

No todo es ganancia en este tipo de experiencias. No solo se trata de obtener cosas.

Yo me animo a decir que son muchas las cosas que uno pierde, o más aun, que uno debe perder en un ascenso para que la experiencia sea plena…
Incluso el hecho de perder algunas cosas,  tal vez sea la parte  más importante de este tipo de experiencias.
Ustedes se preguntaran a que me refiero.
No es fácil de trasmitir ni de explicar, y de poco servirá que se las exprese.
Por eso es que la idea, en este enfoque del ascenso que intento acercarles, es que en el propio camino, en la misma actividad, los pueda ayudar humildemente a descubrir y experimentar, que es lo que hay que perder, que es lo que hay que dejar atrás, en un Camino de Ascenso que conlleve un Ascenso Interior.
En otras palabras en que consiste el desafío interior a afrontar, mas que el desafío exterior, que también es muy importante.

Pero empecemos a conectarnos con lo que será esta experiencia concretamente y como les invito a pensarla, a re significarla, de una manera diferente, nueva y que podemos llamar mas Amplia.
Y propongo llamarla así porque suma a la manera clásica de pensar un trekking, dimensiones que se nos pueden pasar por alto al quedarnos en lo superficial de la actividad.
Desde ya que es muy fascinante e impactante la imagen del paisaje, del escenario, de todo lo que uno ve maravillado desde lo alto, como para no quedar captado por su impactante naturaleza.
Pero, a mi entender debemos pensar  en la posibilidad que aquello que ya se nos presenta a la vista como muy amplio e inconmensurable, puede ampliarse aun más.
Pero ojo, yo hablo de la posibilidad de  ampliarse no en el sentido espacial, sino ampliarse  en el sentido de los planos de Significación y Conciencia implicados.
Ampliarse en lo que podría llamarse la profundidad de la experiencia.
Así será pues planteado entonces este Trekking o Caminata en Ascenso, que por algo propuse llamarlo Taller Vivencial de Ascenso, Intelectual y Energéticamente Consciente.
Porque llamarlo así?
Básicamente porque esta referido a Vivir una experiencia, con una determinada Actitud Intelectual y apuntando a Sentir determinadas Energías, todo de manera muy Consciente.

Intentaremos en resumen que el viaje se convierta en una Experiencia que, a la vez de llevarnos por distintos puntos en el camino, nos permita experimentarlos subjetivamente de forma distinta.
Porque lo que  intentaremos es acercarlos a la posibilidad de concretar diferentes tipos de  encuentros con ciertos elementos  internos que se nos suelen pasar por alto.
Y estoy hablando de elementos internos tanto del entorno geográfico como de vosotros mismos.
El conectar conscientemente, y sentir ciertos elementos energéticos del entorno, nos permitirá deshacernos de algunas creencias que nos limitan, a la vez de perder algunos miedos que nos paralizan.
La toma de consciencia sobre ciertos elementos internos que nos han venido generando un peso innecesario y dificultado la marcha en nuestra vida, nos dará la posibilidad de deshacernos de ellos y así aligerar nuestra marcha diaria.
Espero, de todo corazón, que esto les genere un cambio interior más trascendente que aquel que naturalmente podría generarse en un paseo habitual.

No hay comentarios:

Publicar un comentario